Nuestros Fans

Detesto a los que me privan de la soledad y sin embargo no me hacen compañía. Irving Yalom


La esperanza es desear que algo suceda,
la Fé es creer que va a suceder,
y la valentía es hacer que suceda.

martes, 23 de febrero de 2016

FRANÇOISE

Yo estudié francés en el cole, durante el BUP. Y sí, también estudiamos el idioma. De ahí que a mis 41 años no sólo no se me quejen, sino que hasta me feliciten por mi dominio de la lengua. 

El caso es que yo tuve una profesora de sustitución porque a mi profesora oficial le dio por quedarse embarazada. La mujer que vino en su lugar, nunca la olvidaré. Era como Geraldine Chaplin: delgada, mediana edad, arrugas y con mucha pinta de francesa. Ella nos enseñó entre otras muchas cosas, 2 llamados "falsos amigos" del idioma:

Nos enseñó que ella se llamaba Françoise (fgansuas), no François (fgansuá). Debíamos tener claro, que a ella sus padres le pusieron "Paca", no "Paco".
Qué quieres que te diga, pero aunque pueda parecer una estupidez, estoy segura que esa pequeña diferencia en la pronunciación puede arruinar un negocio de cientos de miles de egggos. 
Tampoco podemos olvidar que en aquellos años, más de uno se equivocó con una tal Vivi Andersen que por ese entonces aún tenía algo de "Paco", y le hubiera venido muy bien haber sabido la diferencia básica que nuestra profesora Fgansuas nos enseñó. 

Y la segunda cosa (no por ello menos importante) que nos dejó claro fue que cuando llegáramos a Francia y si escuchábamos que alguien estornudaba, nunca le preguntáramos "êtes-vous constipé?" porque por mucho que "chaleco" en francés se diga "chalequé", "constipé" no tenía nada que ver con un catarro sino con una diarrea. 
Imagino que no necesitáis más explicaciones ni razones por las que esto debe quedaros grabado a fuego en vuestras mentes. Pero por si acaso hay alguna rubia entre el público remarcaré, que es evidente que nunca fue lo mismo estar llenos de mocos, que de mierda. 

jueves, 19 de noviembre de 2015

Spinning

Mientras mi entrenador grita arengas para que vaya más rápido y más fuerte, yo tan sólo puedo pensar en que hoy le queda especialmente bien esa camiseta blanca.
Sin darme cuenta, he aumentado la velocidad y empiezo a sentir mi corazón latir más rápido. El calor cada segundo es más sofocante, pronto empezaré a sudar. 
Me pongo en pie en la bici, mis brazos se tensan y soy más consciente de mi propio cuerpo: del sillín rozando mi culo, de la música que me insta a esforzarme más...
Me miro al espejo y veo mi reflejo subiendo y bajando en la bici mientras el entrenador me ordena que aguante arriba. 
Un pequeño escalofrío recorre mi espalda y en respuesta, una gota de sudor comienza a bajar por la cabeza hasta mi nuca. Sentir esa primera gota recorrer mi cuero siempre me excita. 
Mientras el entrenador nos da permiso para sentarnos de nuevo en la bici, el roce del sillín en mi sexo me provoca un ligero gemido. 

Este será tan sólo el principio.

Las órdenes del entrenador, la música, el calor, el sudor humedeciendo mi cuerpo y mi corazón latiendo cada vez más rápido, suelen hacer estas clases muy placenteras. 

Con la siguiente canción el ritmo sube porque toca hacer un sprint. Debería concentrarme más en el ejercicio pero la camiseta cada vez más mojada del entrenador pegándose a su perfectamente esculpido torso, no me permiten pensar, tan sólo sentir, tan sólo siento el roce fortuito de mi sexo con el sillín. Otro sprint. Más corto e intenso. Ahora en pie. Más rápido. Más fuerte. Mis latidos se desbocan. Me falta el aire. Jadeo. Cuando creo que estoy al límite de mis fuerzas, suena el último acorde de la canción y pedo sentarme.

Las piernas casi no me responden, los brazos parecen haber perdido sus fuerzas y un calor extraño invade mi cuerpo haciendo el recorrido que hizo aquella primera gota de sudor. 

Como si de la última exhalación se tratara, mi garganta emitió un gemido, mi cuerpo se sacudió en un estremecimiento y sonó la última nota de la última canción.

viernes, 13 de noviembre de 2015

CAMINANDO DE LA MANO POR LA VIDA

Nos pasamos la vida luchando por nuestros sueños, a nivel personal,  laboral, familiar.... o por lo menos en muchas ocasiones luchando por lo que esperan de nosotros, sin darnos cuenta que debemos hacer las cosas por y para nosotros aunque parezca egoista.
¿ os habeis parado a pensar alguna vez si vuestras vidas han tomado realmente el rumbo que vosotros queríais? O si por el contrario, ¿ han terminado siendo un sucedaneo de vuestros sueños?
En realidad y en mi caso personal, es un híbrido de ambas aunque cueste creerlo.
Criada en una familia en la que nunca encajé, en la que durante muchos años me hicieron sentir que era un estorbo inservible para todos ellos. Una familia no solo rota, sino también desestructurada basada en intereses económicos que destrozaron a todos aquellos que teníamos alrededor.
Crecí rodeada de personas que ante cualquier iniciativa de proyecto, su primera respuesta era " donde vas con tantas alas", " tú que no sirves para nada" " eso no es para ti"... y frases similares que sin duda alguna, lapidan las ilusiones de cualquier ser humano.
Cuando decidí romper con esos lazos e intentar retomar todos esos sueños, de nuevo se vieron frustrados por la cobardía de no enfrentarme a mi nuevo entorno. Un fabuloso espejismo de un cuento de princesas y hadas que resultó finalmente ser una pesadilla de brujas y trolls. Pero que no me arrepiento de haber vivido, pues creo que esa etapa de mi vida es realmente la que me hizo despertar de mi letargo.
Resurgí de nuevo de mis cenizas y volví a reinventarme, me tracé unos propositos y hoy después de tres lustros, soy consciente que es posible y nunca es tarde perseguir aquello que quieres. Pero lo mas importante es que debes de hacerlo por ti. No para agradar a los demás.
En lo profesional, entre de lleno en una profesión como dicen algunos "de hombres" y me hice hueco hasta llegar a lo mas alto. Cierto es que después de una década es como si se hubiera completado un círculo y vuelvo a estar en la parte baja de la escalera, pero sinceramente,creo que los éxitos vienen parcelados.
En esa década que he disfrutado de agobios, tensiones, problemas, excusas, responsabilidades extremas.... en el ámbito laboral,se me olvidó por completo que el corazón y la vida también cuentan. Estaba tan absorvida por mi éxito laboral, que  se me estaba olvidando lo más importante... ¡¡¡¡ VIVIR!!!!
Asi es amig@s, el éxito es fantástico, pero cuando se convierte en el centro de tu vida, creo que no sirve para nada si no tienes a nadie con quien compartirlo.
Se cerró el ciclo laboral y casualidad que apareció una persona en mi vida decidida a ser mi compañero de camino. Una persona que me ha descubierto lo maravilloso que sentir mariposas en el estómago, lo agradable que es sentirte querida, mimada. .. lo feliz que me hace sentir que alguien te espera, en definitiva que alguien me necesita.
Repito que los sueños son importantes, pero el principal sueño que debemos tener y por el que debemos luchar es por VIVIR, sentirnos plenos con aquello que tengamos y sobretodo disfrutar de todo lo que nos venga. Porque hasta de los peores momentos se aprende a caminar y a día de hoy seguimos aprendiendo.
¡¡¡¡ SER FELICES !!!

lunes, 26 de octubre de 2015

Maripili "Pro"

No sólo salen en mi honor las tropas y fuerzas de seguridad del estado el 12 de octubre, es que ahora ponen las elecciones generales el día de mi cumpleaños. 

Cuando queráis alardear de gente famosa a la que conocéis, os dejo que vayáis diciendo por ahí que leéis a toda una "Pro", a la puta ama, al ombligo del mundo, a LA MARIPILI.


viernes, 23 de octubre de 2015

Los 40 son los nuevos 20


La primera pregunta es: ¿por qué coño ya no salen las fotos de mi blog ni de mi perfil? la siguiente es: ¿por qué coño tienen que seguir inventando polladas informáticas? tiene que llegar un momento que los cerebrines informáticos se cansen de amargarnos la vida, ¿no? Y una vez expuestas mis quejas, pasemos a lo importante...




Últimamente estoy de un irresistible que no veas. Los de 40 para arriba, ni me miran pero ay los de 20! para ellos soy un pastelillo. Con la crema un poco reseca por estar a la intemperie, pero pastelillo. 
Es curioso, porque a los de 20 no les he han gustado ni cuando yo tenía 20. También es verdad, que en esa época yo no gustaba. 

Tengo una teoría y es: que tantas cremas antiarrugas, tanta dieta continuada durante décadas, tantas canciones de El canto del loco cantándole a la madre de José, poner a la Bellucci de "chica" Bond, creo que están cambiando la sociedad para uso y disfrute de las cuarentonas. 

Eso no quita que cuando el chavalín de veintitantos me mira con ojos golosos y me dice que porqué no salimos a cenar este sábado, una sonrisa indulgente asome a mi boca.

viernes, 14 de agosto de 2015

Impresiones

Aunque soy una persona cuerda, de vez en cuando pierdo el norte. 

¿A quién quiero engañar? de cuerda, nada! el otro día conseguí describir mi actividad cerebral diaria: entre luchar por reprimir mi ira y pelear contra la tristeza, echo el día.

He de reconocer que últimamente estoy haciendo un buen trabajo. Consigo estar casi todo el día, casi todos los días, de buen humor. Soy tan asertiva que suelo ofender a la gente, claro que es la misma gente que no entiende cómo puedo no doblegarme a sus deseos cuando ellos ni siquiera escuchan los míos. 

Hipocresía. Eso es lo que más suelo encontrarme.

Hay días que la raza humana me defrauda tanto que me parece imposible seguir viva hasta el día siguiente. 

Normalmente no entiendo a la gente. Piden sinceridad, pero luego no la aceptan. Piden justicia, pero sólo para ellos. 

Hay un caso de un familiar con cáncer (lo siento por los que os sintáis ofendidos pero de verdad que no quiero molestar a nadie), al que prácticamente cada día desde hace más de un año, he preguntado cómo estaba, me he interesado por su salud y por su psique. Pues no es suficiente. Siempre he fallado algún día, o algún minuto, o algún aniversario, o he entonado mal la pregunta, o ha sonado exigente mi solicitud.....
¿Puede alguien explicarme cómo se les habla a las personas con cáncer? ¿alguien puede explicarme por qué hay como un ranking de enfermedades donde el cáncer es la número 1? 
Yo llevo 2 años luchando día a día, minuto a minuto contra el duelo que me generó un desamor, y el día que no me encuentro fuerte, el día que lloro, el día que tan sólo tengo ganas de esconderme en el último rincón del universo, ese día, se encarga el karma de regodearse. 
Bueno pues, llevo 2 años luchando. Vale que no es un cáncer, es tan sólo desamor, un corazón roto, una pena, un trozo de vida extraviada, una alarma de carga incompleta, pero requiere de lucha. De lucha activa.
¿Por qué digo "lucha activa"? porque en realidad tienes que luchar tú contra ti misma. Nadie te ayuda, no hay pastillas, quimioterapia, cirugías o tratamientos que te alivien, que te curen, tienes que luchar tú, medicarte tú.
El beneficio de la lucha es tan a largo plazo que muy a menudo te parece no haber avanzado ni un metro y el efecto de olvidarte un día de luchar es tan devastador que puede terminar de la peor forma imaginable.

Durante mi particular lucha he estrenado obras de teatro, musicales, hecho programas de radio, he educado y reeducado a mi hija y ni una sóla vez, ni tan sólo un mensaje ha salido de esa enferma de cáncer para preguntarme qué tal. 

¿Cuánto tiempo puedo permitirme esperar para poder enfadarme? ¿durante cuánto tiempo más tengo que ser comprensiva con la enferma de cáncer? ¿hasta que se cure? ¿hasta dentro de 5 años? ¿y si no se cura? ¿tendré que seguir hablándola con tarjeta de oro? ¿a ella y a todos los enfermos de cáncer que conozca? ¿por los siglos de los siglos? 
Si a la gente no nos gusta que nos etiqueten, si juzgar a alguien por su color, edad, religión, inclinación sexual está mal, ¿por qué debemos etiquetar a un enfermo de cáncer como mercancía frágil por el resto de la vida?

Tengo la seguridad de ser anti-social. Tengo la seguridad de ser arisca. Tengo la seguridad de volverme cada día más fría. Tengo la necesidad de seguir luchando. A veces tengo la impresión de que el mundo es hostil de forma gratuita. Estoy segura de no merecérmelo. A veces tengo la impresión de que quiero ser como tú, o como tú, o como la imagen que proyectas de ti, pero al final siempre llego a la conclusión de que siempre es mejor ser uno mismo porque más vale malo conocido. 

martes, 4 de agosto de 2015

Por poco

Eran muy felices cuando estaban juntos.
El problema era que en la vida real, ni eran lo uno ni estaban lo otro