Querido Amor,
Al menos me siento complacida por haberte dicho siempre cuánto te quería.
Me siento complacida por estar segura de haberte hecho feliz.
Me siento complacida por haberte vivido, disfrutado, amado y vuelto loco.
Siento enormemente no haber estado a la altura en muchas ocasiones, pero el amor no siempre lo está.
Al menos sé que lo hice lo mejor que supe, e incluso más.
Deja que crea que fuiste más feliz conmigo que sin mi.
Deja que crea que yo abrí nuevos caminos en tu vida.
Deja que crea que gracias a mí comenzaste nuevas experiencias que disfrutaste plenamente sin mí.
Yo ya te dije que eras el mejor. Yo ya te lo hice sentir.
Nunca necesité no tenerte para valorarte
Tú me lo diste todo. Me quisiste todo. Entero. Soy afortunada ya te lo dije, por poder vivirte.
Sí señores, hay que vivir. Hay que beberse la vida, pero no porque vayamos a morir sino porque si no, no vivimos y cuando nos queramos dar cuenta, tan sólo nos quedará un mensaje en facebook hablando de lo luchadores que fuimos.
Ellos no saben realmente lo luchador que ya eras, Amor. Ellos nunca tuvieron ni idea.
Eso es lo que contaré a quien quiera escuchar, que yo conocí el Amor, que yo lo viví. De una forma tan intensa que quedará forjado para siempre en mi vida.
Y cuando ya no me quede, cuando mi memoria ya no me acompañe, aún te seguiré sintiendo, porque un Amor como tú no deja de hacerte feliz por mil años que vivas.
Gracias por subir el listón hasta el cielo.
Nuestros Fans
Detesto a los que me privan de la soledad y sin embargo no me hacen compañía. Irving Yalom
la Fé es creer que va a suceder,
y la valentía es hacer que suceda.
martes, 2 de mayo de 2017
martes, 7 de marzo de 2017
Habitación 223
- Ey! ¿Qué tal estás?
- Pues ya me ves, aquí, jodido pero contento.
- Sí, ya veo...
- Anda qué, de menuda te has librado, ¿no?
- Pues sí la verdad, porque sino tendría que haberlo hecho yo.
- Pues ya me ves, aquí, jodido pero contento.
- Sí, ya veo...
- Anda qué, de menuda te has librado, ¿no?
- Pues sí la verdad, porque sino tendría que haberlo hecho yo.
jueves, 16 de febrero de 2017
Rica heredera
No sé por qué la gente se vuelve tan loca.
A todos nos llega el momento.
Todos heredaremos en algún momento el fruto de lo que otros sudaron.
De cualquier forma, recibir una herencia no tiene ningún tipo de valor, tan sólo hay que tener paciencia.
A todos nos llega el momento.
Todos heredaremos en algún momento el fruto de lo que otros sudaron.
De cualquier forma, recibir una herencia no tiene ningún tipo de valor, tan sólo hay que tener paciencia.
jueves, 5 de enero de 2017
Problemas logísiticos
¿Sabéis esos paquetes monísimos que venden en supermercados grandes de a 3 bragas por 4€?
Si alguna vez habéis comprado alguno, sabréis que siempre hay alguna braguita más pequeña que las demás.
Pues bien, yo hoy tengo serios problemas para respirar.
Si alguna vez habéis comprado alguno, sabréis que siempre hay alguna braguita más pequeña que las demás.
Pues bien, yo hoy tengo serios problemas para respirar.
martes, 23 de agosto de 2016
de niña a mujer
El paso de niña a mujer es muy duro. Para la niña y para su madre. Del padre, mejor no hablar.
Los expertos dicen que el cambio es paulatino, que se caracteriza por el nacimiento de vello, aumento de las glándulas mamarias.... pero son paparruchas.
El cambio comienza cuando tu angelical hija pasa a ser Mr. Hide y la agresividad y la ira se apoderan de aquellos rizos rubios y los adorables ojos azules.
Siguen por un perfeccionamiento en las malas artes de la mentira. Hacía muy poco tiempo que temías que tu hija fuera la más tonta del corral y de repente es lo suficientemente sagaz como para borrar incluso el registro de llamadas del teléfono.
El siguiente paso serán sus inquebrantables noes. Son como una barrera que pone entre tú y ella ante cualquier cosa que suponga abandonar el sillón, la tele o cualquier aparato enchufado a la red.
Después, vienen las amenazas con temporadas indefinidas en diferentes internados, la conocida frase "pues si no estás a gusto, te vas con tu padre", las interminables horas maquinando castigos y finalmente, tiras la toalla. Con un poco de suerte llega el verano, la empaquetas con los abuelos y te olvidas durante un mes.
Un mes después, el río ha vuelto un poco a su cauce. Tu hija te quiere de nuevo, te promete que estudiará, que recogerá su habitación, que no volverá a abusar de internet, que las mentiras se acabaron y que fregará y obedecerá todo el rato. Tú, insulsa, crees que Dios escuchó tus plegarias pero no, lo único que ha ocurrido es que aunque parezca mentira, con los abuelos ya no está ni de lejos tan bien como se estaba en casa.
Admites de nuevo en tu seno a la pequeña cabrona tirana como si fuera el hijo pródigo y cuando todo está calmado de nuevo, queda el remate final. La traca. La gran apoteosis. El mensaje de wasap que lo cambia todo:
"Mamá, ¿me compras compresas?"
Los expertos dicen que el cambio es paulatino, que se caracteriza por el nacimiento de vello, aumento de las glándulas mamarias.... pero son paparruchas.
El cambio comienza cuando tu angelical hija pasa a ser Mr. Hide y la agresividad y la ira se apoderan de aquellos rizos rubios y los adorables ojos azules.
Siguen por un perfeccionamiento en las malas artes de la mentira. Hacía muy poco tiempo que temías que tu hija fuera la más tonta del corral y de repente es lo suficientemente sagaz como para borrar incluso el registro de llamadas del teléfono.
El siguiente paso serán sus inquebrantables noes. Son como una barrera que pone entre tú y ella ante cualquier cosa que suponga abandonar el sillón, la tele o cualquier aparato enchufado a la red.
Después, vienen las amenazas con temporadas indefinidas en diferentes internados, la conocida frase "pues si no estás a gusto, te vas con tu padre", las interminables horas maquinando castigos y finalmente, tiras la toalla. Con un poco de suerte llega el verano, la empaquetas con los abuelos y te olvidas durante un mes.
Un mes después, el río ha vuelto un poco a su cauce. Tu hija te quiere de nuevo, te promete que estudiará, que recogerá su habitación, que no volverá a abusar de internet, que las mentiras se acabaron y que fregará y obedecerá todo el rato. Tú, insulsa, crees que Dios escuchó tus plegarias pero no, lo único que ha ocurrido es que aunque parezca mentira, con los abuelos ya no está ni de lejos tan bien como se estaba en casa.
Admites de nuevo en tu seno a la pequeña cabrona tirana como si fuera el hijo pródigo y cuando todo está calmado de nuevo, queda el remate final. La traca. La gran apoteosis. El mensaje de wasap que lo cambia todo:
"Mamá, ¿me compras compresas?"
martes, 28 de junio de 2016
El velo
Tras una noche agitada, abrió los ojos y todo lo veía más nítido.
Al levantarse, encontró enredado entre los dedos de él, su velo.
Fue al mirarlo que vio que no quedaba nada de su divinidad. Él era un mortal como ella. Era egoísta, celoso, independiente...
Horas después juró sobre las cenizas de la última carta de amor que le envió, que nunca más volvería a rendir pleitesía ante otro dios.
Al levantarse, encontró enredado entre los dedos de él, su velo.
Fue al mirarlo que vio que no quedaba nada de su divinidad. Él era un mortal como ella. Era egoísta, celoso, independiente...
Horas después juró sobre las cenizas de la última carta de amor que le envió, que nunca más volvería a rendir pleitesía ante otro dios.
miércoles, 4 de mayo de 2016
Ganas
Ella tenía claro que la vida se fundamenta en la capacidad que tengas de aguantar las ganas.
Dependiendo del tiempo que aguantes entre una copa y otra, eres más o menos alcohólica. Según lo que aguantes las ganas de follar, eres ninfómana o estrecha. Si te gusta jugar amenudo a las cartas, eres ludópata. Si no pasas un día sin entrenar, vigoréxico y así con todo.
Era presa de sus ganas. De sus ganas de fumar, de sus ganas de beber, de hablar, de criticar, de comer, de follar, de leer....
Hasta que un día decidió dejar de ser presa de las ganas y fue presa de sus vicios.
Dependiendo del tiempo que aguantes entre una copa y otra, eres más o menos alcohólica. Según lo que aguantes las ganas de follar, eres ninfómana o estrecha. Si te gusta jugar amenudo a las cartas, eres ludópata. Si no pasas un día sin entrenar, vigoréxico y así con todo.
Era presa de sus ganas. De sus ganas de fumar, de sus ganas de beber, de hablar, de criticar, de comer, de follar, de leer....
Hasta que un día decidió dejar de ser presa de las ganas y fue presa de sus vicios.
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